Empezaré por el partido español, Sevilla-Barcelona: 0-3.
Respondió a las expectativas, un inicio muy físico, defensas férreas y pocos huecos. Cuando el Sevilla se animó a salir de la cueva el Barça lo destrozó, primero Eto'o y después, ya en la segunda mitad, vino el festival, Messi y todo el Barcelona nos regalaron un gran partido.
En Inglaterra, Chelsea-Arsenal: 1-2.
Fue un buen partido, quizás un poco decepcionante para la Premier, pero por lo menos intenso. En realidad el marcador no refleja la gran superioridad del Chelsea durante el partido, ya que los blues dominaron el balón pero apenas llegaron con claridad a la portería. Esto lo aprovechó el Arsenal, dos buenos goles de Van Persie (el primero en fuera de juego) y fin de la historia.
En Italia, Inter-Napoli: 2-1.
Decepción total, partido aburrido.
El Napoli se olvidó de atacar en la primera parte y al principio de la segunda quitó a Hamsik, sinónimo de buen juego en el equipo napolitano.
Se salvan el golazo de Muntari de tacón y la maravilla de Lavezzi que, con ayuda de Zalayeta, fabricó el que sin duda es el golazo del fin de semana, una maravilla.

