En general el partido defraudó (o al menos esa es mi opinión). La primera parte fue intensa, como la mayoría de partidos de la Premier, pero intensa y poco más: sin ocasiones, sin juego...
La segunda parte parecía que iba a seguir el camino marcado por su predecesora pero no, apareció el arbitro y animó el encuentro. Expulsó a Lampard por una entrada limpia (si acaso faltita) y esó cambió la dinámica de juego: el equipo local se volcó al ataque y el Chelsea se limitó a esperar un contragolpe.
Así la posesión del Liverpool aumentó y finalmente, casi con el tiempo cumplido, Torres haría dos goles que le darían tres puntos más al equipo red.

Además este fin de semana ha estado marcado por la asociación números-goles. Me explico, en la liga española dos jugadores han llegado a dos cifras escandalosas en lo que a goles se refiere: hablo de Messi y Raúl.
Messi, además de rescatar al Barça de lo que podía haber sido su derrota en el Sardinero, logró anotar el gol número 5.000 en la historia del FC Barcelona.
Raúl, gracias a su gol ante el Numancia, consiguió igualar a Di Stefano como máximo goleador del madridismo. Dos goles asociados a dos números impresionantes.
1 comentario:
Un buen partido el del Liverpool-Chelsea, lástima que no hubieran más ocasiones y más goles.
Messi se merecía entrar en la historia del Barça por marcar el gol 5.000, pero sin todo el equipo esto no hubiera sido posible.
Saludos
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